Nunca se sabe en que momento acabarás hablando de política, aunque en mi caso, como me puede la pasión, cualquier contexto es susceptible de ello.
Así, la semana pasada en la que desgraciadamente falleció mi abuela paterna, hete aquí que en plena sala del tanatorio, una "conocida" de la familia me espeta la siguiente disertación: Que ella no siempre ha votado, que algunas veces lo ha hecho en blanco, y que cuando ha votado a algún partido político, votó al PSOE por aquello de que siendo de origen obrero le sabía mal votar otra opción. Olé pensé yo, breve pero intensa. Pero no acaba aquí la cosa, yo que ya tenía preparada mi pedagógica respuesta, me lanza, o yo al menos lo sentí como una lanza ¿acaso Zapatero no estaría haciendo ahora mismo los recortes que está haciendo Rajoy? Me sentí cual olla exprés y por supuesto exploté, de forma sosegada, eso sí, porque me puede la prudencia, pero sentí que escupía las palabras a borbotones, no sé si la convencí, seguramente no, pero contundente fui.
El caso es que de estos breves minutos de conversación, porque la verdad no me sentía yo con especial fuerza en el cuerpo, me indignó sobre todo una cosa y es que alguien pueda asimilar izquierda a derecha, que por aquello de que "todos los políticos son iguales" lo metan todo en el mismo saco.
Y no me importaría tanto sino me preocupara el hecho de que creo puede haber muchas personas, no sé cuántas, pero si unas cuántas más y seguramente unas cuantas jóvenes, que sigan esta corriente de opinión tan falaz. Y en esto no dejo de pensar en la perdida de credibilidad a la que nos ha llevado, a su antojo, la derecha, sí, por convertir la política en un juego y no en una cosa seria que proporciona bienestar y salud y mejora la calidad de vida de la ciudadanía y también por hacer creer que la izquierda no entiende de política económica. ¿Cómo alguien en su sano juicio, en un momento en el que bajo la excusa de la crisis, se están produciendo los recortes más voraces de libertades y derechos, puede pensar que la izquierda haría lo mismo?. Pues no señora, por la misma razón que si va a comprar manzanas no le dan peras, izquierda no es derecha, y mucho menos en política.
No hay comentarios:
Publicar un comentario